martes, 2 de febrero de 2010

Reencuentro


Bajaste los cuatro escalones que separan tu oficina con la calle, muy rápido. Vas caminando, pensando en el tedioso día laborar que tuviste, en las mil cosas que te esperan al llegar a tu casa, en los problemas, que como a todos y cada uno de nosotros nos complican; ya bajando las escaleras del subte, de pronto como una aparición fantasmal ves un rostro algo familiar, del cual no podes precisar si es o no es, él también te ve, y ni bien te intercepta y se te acerca, te das cuenta que definitivamente ES.
Ahí la sensación de incomodidad te invade; no sabes si preguntar mucho, o no preguntar lo cual generaría largos baches durante las cuatro estaciones del subte que vas a tener que compartir; o que ese espacio sea usado por el otro, para hacerte sentir un infeliz.
Si se te da por arrancar, respiras profundo y cruzas los dedos deseando no quedar como un chismoso, para eso lo mejor es empezar por lo básico, la familia, y esperar que ninguna calamidad haya azorado a esas personas que de chico te hacían sentir parte de su casa. El resto, puede ser un terrible pin pong, o peor aún un interrogatorio policial.
Si uno cuenta lo bien que está, el otro podría pensar, “me lo esta fregando en la cara”, si uno dijese que “atraviesa una suerte de 10 años de mala racha” el pensamiento sería “Está dando lástima” y así sucesivamente, cualquier cosa que digas puede ser usada en tu contra. Y vos solo pensando, “menos mal que estoy con el trajecito que mejor me queda (Y te hace ver más flac@)”

El reencuentro con compañer@s del colegio puede ser un feliz viaje en el tiempo, o una bomba de tiempo que parece no explotar.


NaRa

1 comentario:

  1. Hay reencuentros que son mas dificiles e intrincados de lo que uno cree.Ya sea por miedo a "meter la pata" o por no saber si correr para el otro lado o quedarse!
    Beso

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